Las mejores preguntas de una primera reunión no son sobre el proyecto: son sobre el contexto que hace que ese proyecto exista.
Sobre el problema real
- Qué pasa hoy que no debería pasar, en palabras simples y concretas.
- Qué se ha intentado ya, y por qué no funcionó.
- Cómo se vería el éxito en tres meses, de forma medible.
Sobre cómo deciden
- Quién más participa en la decisión, además de con quién estás hablando.
- Qué tan flexible es el presupuesto si el alcance cambia.
El resumen, el mismo día
Enviar un resumen de lo hablado en las horas siguientes a la reunión — no una semana después — es lo que más confianza genera antes de firmar nada.